Los nuevos préstamos bancarios de China han registrado su segundo descenso anual consecutivo, lo que pone de relieve la persistente debilidad de la demanda de crédito, a pesar de los continuos esfuerzos de los legisladores y responsables políticos por apoyar el crecimiento interno. Tras experimentar en 2024 su primera caída anual en nuevos préstamos en 13 años, China ha registrado otro descenso en los nuevos préstamos en yuanes en 2025.
En 2024, los nuevos préstamos en yuanes ascendieron a un total de 18,09 billones de yenes. Esta cifra se redujo aún más hasta los 16,27 billones de yenes en 2025. Para poner esto en perspectiva, los nuevos préstamos en yuanes habían alcanzado un máximo histórico de aproximadamente 22,8 billones de yenes en 2023, frente a los 21,31 billones de yenes de 2022.
La tendencia a la baja en los préstamos se debe a varios factores, entre los que destaca la caída del mercado inmobiliario, que ha minado la confianza y el gasto de los consumidores. Además, persisten las preocupaciones en torno al exceso de capacidad, y se considera que las medidas de estímulo de Pekín no están lo suficientemente orientadas como para impulsar eficazmente la demanda.
Para los operadores de divisas, el continuo descenso de la actividad crediticia en China es motivo de cautela con respecto a las perspectivas del yuan, ya que el moderado crecimiento del crédito puede lastrar los resultados económicos y la confianza del mercado.
Fuente original: Justin Low de investinglive.com







