
El producto interior bruto (PIB) del cuarto trimestre de 2025 se situó en el 4,5 % interanual, superando ligeramente las expectativas del 4,4 % y mejorando el 4,8 % anterior. En términos intertrimestrales (t/t), el PIB creció un 1,2 %, superando la previsión del 1,0 % y la cifra anterior del 1,1 %.
Los datos de diciembre de 2025 revelaron resultados dispares en los principales indicadores económicos. Las ventas minoristas aumentaron un 0,9 % interanual, por debajo del 1,2 % previsto y del 1,3 % anterior. La producción industrial registró un crecimiento más sólido, con un 5,2 % interanual, superando la previsión del 5,0 % y mejorando el 4,8 % anterior.
Sin embargo, la inversión en activos fijos disminuyó un 3,8 % interanual, una caída más pronunciada que la prevista (-3,0 %) y la anterior (-2,6 %). El sector de la inversión inmobiliaria también siguió contrayéndose de forma significativa, con una disminución interanual del 17,2 % entre enero y diciembre.
Los operadores de divisas deben tener en cuenta las cifras más sólidas del PIB y la producción industrial como indicios de la fortaleza económica subyacente, mientras que las ventas minoristas, la inversión en activos fijos y la inversión inmobiliaria más débiles apuntan a algunos retos continuos en los sectores de la demanda interna y la inversión. Estas señales contradictorias podrían influir en los movimientos de las divisas y en las expectativas sobre la política del banco central a corto plazo.
Fuente original: Eamonn Sheridan de investinglive.com







