
El dólar estadounidense ha comenzado el año 2026 con debilidad, cayendo a nuevos mínimos de dos semanas tras un breve periodo de relativa fortaleza a principios de año. Este descenso refleja la continua incertidumbre y la errática orientación política de la Administración estadounidense, que sigue pesando mucho sobre el dólar.
Durante el fin de semana, el expresidente Trump agravó las tensiones al amenazar con imponer aranceles a Europa en medio de las disputas sobre Groenlandia. Esto ha desplazado los riesgos geopolíticos hacia nuevas preocupaciones económicas y comerciales, lo que recuerda episodios similares ocurridos a lo largo de 2025. Si bien los incidentes anteriores relacionados con Trump acabaron resolviéndose en una situación de «TACO» (oportunidad temporal y de recuperación), sus recientes acciones, combinadas con sus movimientos en Venezuela y su frustración por no haber recibido el Premio Nobel de la Paz, sugieren que esta última disputa podría tener un impacto más duradero.
Sin embargo, los mercados no están esperando a ver cómo se desarrolla la situación. La reacción inmediata es la venta del dólar, lo que indica una falta de confianza en la moneda estadounidense en medio de la actual incertidumbre mundial.
Técnicamente, el EUR/USD ha subido alrededor de un 0,5 % y se acerca a 1,1700 tras superar por primera vez este año sus dos medias móviles horarias clave. Esta ruptura técnica cambia la perspectiva a corto plazo del par euro-dólar a una postura más alcista, lo que añade impulso a la actual caída del dólar.
Los temas generales de la desdolarización y la devaluación de la moneda persisten mientras continúe el caos geopolítico y la imprevisibilidad política. Este entorno sigue siendo, en general, desfavorable para el dólar estadounidense.
Entre las principales divisas actuales, el yen japonés destaca, pero no por motivos positivos. A pesar de la debilidad del dólar, el USD/JPY se mantiene cerca de 158,20, prácticamente sin cambios. Esto refleja el malestar hacia el yen, especialmente tras el anuncio del primer ministro japonés, Takaichi, de la celebración de elecciones anticipadas el 8 de febrero. Históricamente, una reacción mediocre ante noticias aparentemente positivas suele ser señal de posibles problemas en el futuro. Si esta situación persiste, podrían aumentar las especulaciones sobre una posible intervención de Tokio para apoyar al yen.
Los operadores de Forex deben seguir de cerca estos acontecimientos políticos y técnicos, ya que la incertidumbre y las intervenciones continuas podrían generar volatilidad y oportunidades de negociación.
Fuente original: Justin Low de investinglive.com







