El Banco Central Europeo (BCE) sigue haciendo hincapié en un enfoque reunión por reunión a la hora de tomar decisiones. Los responsables políticos han destacado constantemente la resiliencia de la economía, al tiempo que reconocen que siguen existiendo muchos riesgos en el horizonte.
El BCE ha dejado claro que está preparado para responder a cualquier perturbación significativa. Sin embargo, en ausencia de perturbaciones claras, es poco probable que reaccione ante desviaciones menores o a corto plazo de su objetivo de inflación del 2 %. Esta postura significa que, por ahora, el BCE se mantiene cómodamente al margen.
Para los operadores de divisas, esto indica que el BCE se muestra cauteloso, da prioridad a la estabilidad y espera que la fortaleza económica se mantenga. Los operadores deben estar atentos a cualquier perturbación económica repentina o cambio en los factores de riesgo que pueda llevar al BCE a ajustar su política de forma inesperada.
Fuente original: Giuseppe Dellamotta de investinglive.com






