
Goldman Sachs prevé que las acciones mundiales registren ganancias sólidas, aunque más lentas, en 2026, con una rentabilidad total prevista de alrededor del 11 % en los próximos 12 meses, incluyendo dividendos y medida en dólares estadounidenses. Esta perspectiva sigue a un fuerte repunte en 2025 y se sustenta en el crecimiento continuo de los beneficios y la expansión económica constante en todas las regiones.
El banco destaca que las ganancias en 2026 estarán impulsadas principalmente por el crecimiento fundamental de los beneficios, más que por la expansión múltiple, lo que supone un cambio con respecto a los rendimientos del año pasado, impulsados por las valoraciones. Aunque las valoraciones alcanzaron niveles históricamente elevados en 2025, Goldman no prevé una caída importante de la renta variable, a menos que se produzca una recesión. Se espera que la Reserva Federal relaje moderadamente la política monetaria, apoyando el crecimiento sin provocar nuevas presiones inflacionistas.
Peter Oppenheimer, estratega jefe de renta variable global de Goldman, señala que el entorno macroeconómico actual reduce la probabilidad de una fuerte caída de la renta variable, a pesar de las valoraciones elevadas. Describe los ciclos de la renta variable como una sucesión de fases de desesperación, esperanza, crecimiento impulsado por los beneficios y, finalmente, optimismo. Según el análisis de Goldman, los mercados se encuentran ahora en esta fase tardía de optimismo, que puede sostener nuevas ganancias, pero aumenta la sensibilidad a los resultados decepcionantes.
La diversificación sigue siendo crucial para los inversores. La diversificación geográfica resultó beneficiosa en 2025, ya que las acciones estadounidenses quedaron por detrás de varios mercados extranjeros por primera vez en más de una década, ayudadas por la debilidad del dólar. Europa, Japón, China y los mercados asiáticos en general registraron rendimientos ajustados al dólar más sólidos, impulsados por la recuperación de los beneficios y la expansión de las valoraciones. Goldman espera que esta convergencia en las valoraciones ajustadas al crecimiento entre los mercados estadounidenses y no estadounidenses continúe en 2026, incluso aunque las valoraciones absolutas de EE. UU. se mantengan relativamente más altas.
Además, el banco prevé un liderazgo sectorial más amplio durante el próximo año. Es probable que las acciones no tecnológicas se beneficien de los efectos indirectos relacionados con la inversión en inteligencia artificial. Aunque la IA sigue siendo un tema destacado en el mercado, Goldman no considera que el entorno actual sea una burbuja especulativa. El rendimiento superior del sector tecnológico se ha visto respaldado por un crecimiento sostenido de los beneficios, y no solo por unas valoraciones excesivas.
Para los operadores de divisas, estas perspectivas sugieren un optimismo cauteloso hacia las acciones globales en 2026, prestando atención a las tendencias de los beneficios y a la diversificación general del mercado. La perspectiva de una modesta flexibilización de la Fed y un dólar más débil podría seguir influyendo en los movimientos de las divisas, junto con la evolución de los mercados de valores.
Fuente original: Eamonn Sheridan de investinglive.com







