
La rupia india está a punto de abrir en nuevos mínimos históricos, ya que los persistentes desequilibrios de flujo, combinados con el deterioro del entorno de riesgo global, pesan fuertemente sobre la moneda.
Según los precios de los contratos a plazo no entregables (NDF) a un mes, se espera que el USD/INR comience a cotizar en el rango de 90,80-90,85, ampliando las pérdidas después de que la rupia cerrara en 90,73 el lunes. La divisa alcanzó un nuevo mínimo histórico de 90,7875 durante la sesión anterior, lo que supone su tercer día consecutivo de debilidad récord.
Los participantes en el mercado afirman que la última caída se debe más a una dinámica de flujos arraigada que al pánico. Los banqueros destacan un desajuste sostenido entre la demanda y la oferta de dólares. En particular, la compra de dólares relacionada con la fijación de tipos, posiblemente vinculada a los vencimientos de los NDF y a las salidas de cartera, se ha convertido en una fuente recurrente de presión. La demanda adicional de las empresas estatales también ha reducido la liquidez en el mercado nacional.
La demanda de cobertura por parte de los importadores sigue siendo fuerte debido a la preocupación constante por una mayor depreciación de la rupia. Mientras tanto, las ventas de los exportadores se han moderado, ya que muchos de ellos se muestran reacios a cubrirse a los niveles actuales y prefieren esperar a que mejoren los tipos de cambio. Este desequilibrio hace que la rupia sea vulnerable incluso a aumentos modestos de la demanda del dólar.
Los flujos de cartera han desempeñado un papel fundamental en la debilidad de la moneda. Las continuas salidas de capital extranjero de los mercados de renta variable y deuda de la India han superado los aspectos positivos estructurales a largo plazo del país, entre los que se incluyen unas sólidas perspectivas de crecimiento y la mejora de los fundamentos macroeconómicos. A corto plazo, estos puntos fuertes han proporcionado una protección limitada frente a la aversión al riesgo global y la fortaleza del dólar estadounidense.
Los operadores señalan que la actual fase de debilidad de la rupia parece ordenada y motivada por los flujos, más que por una capitulación especulativa. La volatilidad sigue siendo moderada, lo que sugiere que los mercados se están ajustando de forma gradual, en lugar de sufrir una revalorización desordenada del riesgo.
Hasta que no se produzca un cambio significativo en los flujos de cartera, una mejora en la percepción del riesgo global o un claro catalizador positivo en el frente comercial, es probable que la rupia siga bajo presión. Sin estos factores desencadenantes, no se puede descartar que se alcancen nuevos mínimos históricos a corto plazo.
Fuente original: Eamonn Sheridan de investinglive.com







