
El Banco de la Reserva de la India (RBI) sostiene que los mercados son, en general, eficientes a largo plazo, aunque pueden producirse fluctuaciones a corto plazo. El banco central sigue centrándose en minimizar la volatilidad innecesaria en los mercados monetarios y financieros.
Las reservas de divisas de la India son actualmente suficientes y la situación de la balanza por cuenta corriente del país es manejable. Con unos sólidos fundamentos económicos, el RBI espera que las entradas de capital sigan respaldando la rupia en un futuro previsible.
El RBI no se fija como objetivo una tasa de crecimiento crediticio específica. En cambio, hace hincapié en que es probable que los tipos de interés oficiales se mantengan bajos, ya que se espera que la inflación siga siendo benigna. El banco central pretende mantener la inflación general en torno al 4 %, con un margen de tolerancia aceptable de más o menos un 2 %. Cabe destacar que la inflación cayó a un mínimo histórico del 0,25 % en octubre, lo que proporciona un margen adicional para la flexibilización monetaria.
El RBI también destacó que una depreciación del 5 % de la rupia india suele provocar un aumento de 35 puntos básicos en la inflación. Para mantener una transmisión eficaz de la política monetaria, el banco central gestionará el volumen total de liquidez del sistema bancario, que actualmente es suficiente. Aunque no existe un objetivo específico para los niveles de liquidez, se mantendrá una amplia liquidez a lo largo del ciclo de flexibilización.
Los rendimientos de los bonos y sus diferenciales con respecto al tipo repo se mantienen en línea con los promedios históricos.
Es importante destacar que, para los operadores de divisas, el RBI ha señalado que no utilizará de forma agresiva sus reservas para intervenir en el mercado de divisas con el fin de frenar la depreciación de la rupia. Esta postura sugiere una presión bajista continuada sobre la rupia. En octubre, el RBI intervino cerca del nivel de 88,80 USD/INR, pero no pudo evitar una nueva caída, ya que los factores fundamentales pesaron en contra de la divisa. Desde que superó los 88,80, el impulso de depreciación de la rupia se ha acelerado.
Hoy, el RBI ha recortado el tipo repo en 25 puntos básicos, tal y como se esperaba, lo que refleja su compromiso de apoyar el crecimiento en un contexto de inflación muy baja.
Los operadores de divisas deben tener en cuenta la postura moderada del RBI, la amplia liquidez y la política de intervención moderada, lo que podría permitir que la rupia se debilite aún más en línea con los fundamentos.
Fuente original: Giuseppe Dellamotta de investinglive.com







