
El último análisis de Nomura indica que el ciclo de flexibilización monetaria en Asia ha concluido en gran medida, a pesar de que la inflación sigue siendo baja en muchas economías de la región. El banco destaca una creciente división norte-sur en la política monetaria, lo que marca una fase más fragmentada para los bancos centrales asiáticos.
Varios factores sustentan esta postura cautelosa. La mejora del crecimiento económico, la aproximación de los tipos de interés oficiales a niveles neutrales y el deseo de los bancos centrales de conservar sus herramientas de política monetaria han llevado a una reducción de las expectativas de recortes de tipos. Además, las preocupaciones por la estabilidad financiera —en particular, el aumento de los precios de la vivienda— están limitando una mayor flexibilización en algunos países.
Este enfoque cauteloso en Asia contrasta con el de Estados Unidos, donde el equipo económico de Nomura para ese país sigue anticipando dos recortes de tipos por parte de la Reserva Federal en 2026. En consecuencia, el banco sugiere que Asia podría divergir manteniendo una postura más agresiva en comparación con Estados Unidos.
Nomura identifica una clara división en las políticas dentro de la región. En Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda y Malasia, el ciclo de flexibilización parece haber llegado a su fin, respaldado por un mayor impulso de crecimiento. Se espera que el Banco Negara Malaysia suba los tipos en el cuarto trimestre de 2026 para contrarrestar los riesgos emergentes para la estabilidad financiera, mientras que se prevé que el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda reanude las subidas de tipos en 2027.
Japón presenta un panorama ligeramente diferente. Nomura prevé una última subida de tipos por parte del Banco de Japón en diciembre de 2025, seguida de una pausa prolongada a lo largo de 2026, a medida que la inflación subyacente se modere gradualmente por debajo del objetivo del 2 %.
Por el contrario, es probable que otras economías asiáticas mantengan una tendencia a la flexibilización. Concretamente, se espera que India, Tailandia, Indonesia y Filipinas apliquen nuevas bajadas de tipos, impulsadas por un crecimiento más moderado y unas presiones inflacionistas contenidas. Se prevé que China introduzca una modesta bajada de 10 puntos básicos en los tipos de interés oficiales, mientras que la política fiscal asumirá un papel más importante a partir de la primavera de 2026, en particular mediante el aumento de los préstamos de los bancos públicos a los gobiernos locales.
Nomura también destaca los principales riesgos para estas perspectivas. Un crecimiento mundial más rápido y una mayor demanda interna china podrían suponer sorpresas positivas, mientras que una menor demanda estadounidense, nuevas tensiones comerciales o una fuerte corrección en las inversiones relacionadas con la inteligencia artificial plantean importantes riesgos a la baja.
Los operadores de divisas deben tener en cuenta este panorama monetario regional en constante evolución, en el que la orientación de las políticas asiáticas está divergiendo tanto a nivel interno como con respecto a Estados Unidos, lo que repercute en los movimientos de las divisas y los flujos de capital transfronterizos.
Fuente original: Eamonn Sheridan de investinglive.com







