
Es posible que este año se registren cifras de inflación negativas, pero unos pocos meses de inflación negativa no serían motivo de preocupación, según el Banco Nacional Suizo (SNB). En su última decisión sobre política monetaria, el SNB mantuvo todos los parámetros sin cambios y ofreció una perspectiva más optimista, en parte debido a la reducción de los aranceles estadounidenses.
Los miembros del SNB, incluido su presidente Thomas Schlegel, hicieron hincapié en que el umbral para volver a los tipos de interés negativos sigue siendo muy alto. Schlegel reconoció la posibilidad de que se produzca una inflación negativa este año, pero subrayó que no sería problemático. El año pasado, los mercados anticiparon tipos negativos a medida que la inflación se acercaba a la deflación, pero la resistencia constante del SNB acabó revirtiendo esas expectativas.
Un reto clave ha sido la fortaleza del franco suizo, que alcanzó máximos históricos frente al euro el año pasado en medio de las preocupaciones geopolíticas relacionadas con los aranceles del presidente Trump. El franco se considera una moneda refugio muy fiable debido a la estabilidad política, la neutralidad y la sólida disciplina fiscal y monetaria de Suiza.
De cara al futuro, el mercado no espera recortes de tipos este año, ni tampoco subidas. Como resultado, los movimientos del franco suizo dependerán en gran medida del sentimiento generalizado de riesgo. La atención se centra ahora en los acontecimientos en Groenlandia y las últimas amenazas arancelarias de Estados Unidos. Una distensión en las tensiones comerciales probablemente debilitaría el franco, mientras que una mayor escalada podría empujar la moneda a nuevos máximos, aumentando la presión a la baja sobre la inflación.
Fuente original: Giuseppe Dellamotta de investinglive.com







