El Banco Nacional Suizo (SNB) ha manifestado su disposición a seguir interviniendo en el mercado de divisas cuando sea necesario. Sus últimas previsiones de inflación apuntan a un aumento de los precios al consumo del 0,2 % en 2025 (sin cambios), del 0,3 % en 2026 (por debajo del 0,5 %) y del 0,6 % en 2027 (por debajo del 0,7 %). Por su parte, las previsiones de crecimiento del PIB se han revisado ligeramente al alza, con un crecimiento previsto para 2025 de alrededor del 1,5 % (antes del 1,0-1,5 %) y para 2026 del 1,0 % (sin cambios).
Según el SNB, las presiones inflacionistas se mantienen prácticamente sin cambios en comparación con su última revisión de la política monetaria. El principal riesgo para las perspectivas económicas de Suiza sigue siendo la trayectoria de la economía mundial, aunque las perspectivas han mejorado ligeramente gracias a la reducción de los aranceles estadounidenses y a una evolución algo más favorable de la economía mundial.
A pesar de las incertidumbres derivadas de los aranceles y las políticas comerciales de Estados Unidos, las economías de muchos países han demostrado una mayor resistencia de lo que se preveía inicialmente. El escenario base del SNB prevé un crecimiento económico mundial moderado en los próximos trimestres, aunque sigue existiendo el riesgo de que los aranceles y las incertidumbres en materia de política comercial de Estados Unidos puedan, en el futuro, lastrar en mayor medida el impulso mundial. Por el contrario, también existe la posibilidad de que la economía mundial supere las expectativas actuales.
Tras el anuncio, el franco suizo (CHF) se fortaleció ligeramente, reflejando el tono más optimista del BNS con respecto a la economía en medio de una evolución positiva de los aranceles. Dado que no se esperaban sorpresas en los tipos de interés y que los mercados han descontado por completo la posibilidad de que el BNS aplique nuevos recortes, es probable que los movimientos del franco sigan estando más influenciados por los cambios en la percepción del riesgo que por las medidas directas de política monetaria.
En los mercados de divisas, el USD/CHF prolongó su caída hacia una zona de soporte clave en torno a 0,7980 tras la decisión del SNB. Este movimiento sigue a la reciente bajada de tipos de 25 puntos básicos por parte de la Reserva Federal de EE. UU., que era ampliamente esperada. El presidente de la Fed, Jerome Powell, adoptó una postura algo moderada, restando importancia a los riesgos de inflación en favor de las preocupaciones sobre la debilidad del mercado laboral, lo que añadió presión al dólar estadounidense.
Los operadores deberían vigilar de cerca el nivel de 0,7980 en el gráfico de 4 horas como zona de soporte crítica. Es posible que los compradores entren cerca de esta zona, con un stop-loss claro justo por debajo, con el objetivo de recuperar los máximos recientes cerca de 0,81. Por el contrario, una ruptura por debajo de 0,7980 podría animar a los vendedores a aumentar sus apuestas bajistas con el objetivo del siguiente soporte en 0,7872.
Fuente original: Giuseppe Dellamotta de investinglive.com






