
Corea del Sur expresa su preocupación por la creciente volatilidad del mercado de divisas
El ministro de Finanzas de Corea del Sur ha emitido advertencias sobre el aumento de la volatilidad del mercado de divisas (FX), destacando el riesgo que supone para la estabilidad financiera del país en medio de la actual divergencia de las políticas monetarias mundiales.
Tras una reunión con el gobernador del Banco de Corea, Rhee Chang-yong, y altos cargos de los organismos reguladores financieros, el ministro de Finanzas, Koo Yoon-cheol, hizo hincapié en que las autoridades están vigilando de cerca el mercado de divisas las 24 horas del día. Expresó su preocupación por que las crecientes fluctuaciones monetarias pudieran extenderse a las condiciones financieras en general, lo que indica un estado de alerta elevado. El Gobierno está preparado para aplicar medidas políticas en caso de que la volatilidad se vuelva excesiva.
El aumento de la volatilidad del mercado de divisas se produce en un momento en que los mercados monetarios de Asia se ven sometidos a la presión de las divergentes políticas de tipos de interés a nivel mundial. Es especialmente notable el contraste entre la política monetaria estadounidense, que sigue siendo restrictiva, y los enfoques más cautelosos de otros bancos centrales. En el caso de Corea del Sur, las fuertes fluctuaciones del won podrían intensificar las presiones inflacionistas importadas y debilitar la confianza de los inversores en una fase delicada del ciclo económico nacional.
Aunque el ministro Koo no especificó medidas concretas, dejó abierta la posibilidad de una mayor coordinación con el Banco de Corea, incluida una posible intervención directa o indirecta en el mercado de divisas. Este enfoque se hace eco de las recientes medidas adoptadas por el Banco de la Reserva de la India (RBI), que intervino rápidamente para suavizar la volatilidad de la rupia en medio de las tensiones globales en el mercado de divisas. La acción del RBI provocó un movimiento brusco pero temporal en el USD/INR, seguido de una recuperación significativa, lo que indica una clara preferencia regional por evitar movimientos monetarios desordenados en lugar de tolerar fluctuaciones bruscas.
En Corea del Sur, la política cambiaria está tradicionalmente dirigida por el Ministerio de Finanzas, mientras que el banco central desempeña una función operativa de apoyo. Este acuerdo sugiere que cualquier período prolongado de debilidad del won —especialmente si se percibe como especulativo o alejado de los fundamentos económicos— podría dar lugar a una intervención oficial dirigida por el Ministerio de Finanzas.
Por ahora, las autoridades se centran en mostrar su vigilancia en lugar de tomar medidas inmediatas. El énfasis en la divergencia de las políticas globales pone de relieve la sensibilidad del won a las perturbaciones externas, especialmente ahora que los mercados están reevaluando el momento y la magnitud de las futuras bajadas de tipos en Estados Unidos. En toda Asia, las autoridades se muestran cada vez más reacias a permitir que las fuertes fluctuaciones monetarias agraven la volatilidad en todas las clases de activos, lo que convierte la estabilidad cambiaria en una prioridad política clave a corto plazo.
Fuente original: Eamonn Sheridan de investinglive.com







